Qué es un deshumidificador y cuándo hace falta uno en casa
Condensación en las ventanas por la mañana, ropa que no se seca en dos días, olor a cerrado en el armario. Son las señales de que hay demasiada agua en el aire, y un deshumidificador es el aparato que la saca y la deja en un depósito. La cuestión es saber cuándo hace falta y cuándo es tapar un problema de ventilación.

Cómo funciona y qué tipos hay
| Tipo | Cómo saca el agua | Cuándo rinde | Pega |
|---|---|---|---|
| De compresor | Enfría el aire en una batería fría y el vapor condensa en gotas, como en una lata fría de la nevera | Con más de 15 grados en la habitación. Es el tipo habitual en casa. | Por debajo de 10 o 12 grados pierde casi toda la capacidad. Hace el ruido de una nevera. |
| Desecante | El aire pasa por una rueda de un material que absorbe agua, y una resistencia la seca para reutilizarla | En sitios fríos: garaje, sótano, caravana, casa sin calefacción. | Gasta más y calienta la habitación, lo que en invierno puede ser una ventaja. |
| Peltier (pequeños) | Una placa fría de baja potencia condensa un poco de agua | Un armario o un baño muy pequeño. | Sacan muy poco. Para una habitación se quedan cortos. |
Cuándo hace falta y cuándo no
Un higrómetro barato, o el que llevan muchos termómetros de mesa, te dice la humedad relativa. Entre el 40 y el 60 % está bien; a partir del 65 o 70 % de forma continua aparecen la condensación, el moho en esquinas y los ácaros. Mide en varias habitaciones y a varias horas antes de comprar nada.
Hace falta cuando la humedad viene de fuera y no la puedes ventilar: pisos bajos o interiores, casas de costa en invierno, sótanos, habitaciones orientadas al norte con paredes frías, o cuando tiendes la ropa dentro por obligación. También como ayuda temporal tras una fuga o una obra con yeso.
No hace falta, o hace falta menos, cuando el problema es no ventilar: ducha con la puerta cerrada y sin abrir la ventana después, cocina sin campana, casa cerrada todo el día. Diez minutos de ventana en cruz bajan la humedad más que una hora de aparato, y es gratis. El deshumidificador es para cuando eso no basta, no en vez de eso.
Cómo leer la ficha
Litros por día. Es la capacidad máxima, medida en condiciones de laboratorio (30 grados y 80 % de humedad) que en casa no se dan casi nunca. En un piso a 20 grados y 65 % un aparato de «20 litros» saca bastante menos. Sirve para comparar modelos entre sí, no para saber cuánta agua vas a vaciar.
Tamaño del depósito. Marca cada cuánto lo vacías. Casi todos permiten conectar una manguera para desagüe continuo a un sumidero o a la lavadora, y en un sótano es lo que hace que el aparato funcione solo.
Higrostato. Que se pare solo cuando llega al porcentaje que le marques. Sin eso el aparato trabaja sin parar y te deja el aire demasiado seco, que también molesta.
Ruido. Los de compresor rondan lo que hace una nevera de cerca. En un dormitorio se nota; en un pasillo o un baño, menos. Si es para dormir con él, mira el dato de decibelios en modo bajo.
Preguntas frecuentes
¿Un deshumidificador quita el moho?
No quita el que ya hay; evita que salga más al bajar la humedad. El moho existente se limpia, y si sale siempre en el mismo sitio, la causa suele ser un puente térmico o una filtración que el aparato no arregla.
¿Sirve para secar la ropa?
Sí, y bastante bien: en una habitación cerrada con el tendedero delante del aparato, la ropa seca en horas en vez de días y el agua acaba en el depósito en vez de en las paredes. Muchos tienen un modo específico para ello.
¿Cuánto gasta?
Uno de compresor doméstico suele estar entre 200 y 400 W mientras trabaja, y con higrostato se para en cuanto llega al objetivo. Es menos que un calefactor y parecido a una nevera grande. Un enchufe con medidor te dice el dato exacto en tu casa.
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