Qué consola comprar según quién va a jugar
Con las consolas, las especificaciones importan menos que en ningún otro aparato. Lo que decide es a qué quieres jugar y dónde, porque los juegos que marcan la diferencia no están en todas.

Primero, dónde se va a jugar
| Situación | Qué encaja |
|---|---|
| Siempre en el salón, tele grande | Sobremesa: máxima potencia por el dinero |
| En el sofá, la cama y de viaje | Portátil o híbrida |
| Se comparte entre varios | Híbrida o sobremesa con dos mandos |
| Niños pequeños | Catálogo familiar y mandos resistentes por encima de la potencia |
¿Con lector de discos o digital?
La versión digital es más barata de entrada, pero los juegos físicos se venden de segunda mano, se prestan y se compran usados. Si compras cuatro o cinco juegos al año, la diferencia se recupera fácilmente con el mercado de segunda mano. Si solo juegas a dos superventas y aprovechas rebajas digitales, la digital sale a cuenta.
Las suscripciones cambian la cuenta
Todos los sistemas tienen un catálogo por cuota mensual. Antes de calcular el coste de la consola, mira qué incluye cada uno: para quien juega variado y no repite, la suscripción puede salir más barata que comprar dos juegos al año, y cambia bastante qué consola conviene.
Preguntas frecuentes
¿Hace falta pagar para jugar en línea?
En casi todas las consolas de sobremesa, sí, salvo en algunos juegos gratuitos. Es un coste anual que conviene sumar desde el principio.
¿Merece la pena la versión más potente?
Solo si tienes una tele que la aproveche. Con una tele de gama media, la diferencia se ve poco y el dinero rinde más en juegos.
¿Se pueden pasar los juegos de una consola vieja?
Depende de la marca: algunas mantienen buena retrocompatibilidad y otras casi ninguna. Si tienes biblioteca antigua, es un factor de peso.
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