
El Ring Video Doorbell de segunda generación es un timbre con cámara que avisa al móvil cuando alguien llama o detecta movimiento en la puerta. Se ve en directo en vídeo 1080p, con visión nocturna, y se puede hablar con el visitante a través del altavoz y el micrófono desde cualquier sitio. Funciona con batería recargable, así que se instala sin cablear, aunque también admite conexión al cableado del timbre existente. Las zonas de movimiento se ajustan en la app para evitar avisos innecesarios de la calle. Compatible con Alexa para ver la puerta en un Echo Show. La grabación y el historial de vídeos requieren la suscripción Ring Protect; sin ella se mantiene el vídeo en directo y las notificaciones.