
Los puzzles de Ravensburger se fabrican en Alemania con un cartón grueso y un corte de precisión que la marca llama Softclick: cada pieza encaja con un pequeño chasquido y, una vez colocada, no se mueve. Las piezas tienen formas variadas, lo que ayuda a distinguirlas en zonas de color uniforme como cielos o agua. Este formato de 1500 piezas mide unos 80 x 60 cm montado, así que hace falta una mesa grande o un tapete enrollable. Es el paso siguiente para quien ya domina los de 1000 y quiere algo que dure más sesiones sin llegar a los de 2000 o 3000. La imagen es mate, sin reflejos, y el papel de la superficie no se despega con el uso. La caja incluye póster de referencia.