
El despertador SmartSleep de Philips sustituye el pitido brusco por una luz que va aumentando poco a poco, desde un tono rojizo hasta un amarillo brillante, durante los 30 minutos previos a la hora de levantarse. La idea es que el cuerpo empiece a despertarse antes de que suene nada, como ocurre con la luz natural. Cuando llega la hora se puede añadir un sonido suave a elegir entre varios ambientes naturales o la radio FM, que sube de volumen progresivamente. Hay también un modo de atardecer que apaga la luz despacio para relajarse antes de dormir, y la lámpara sirve de luz de lectura con brillo regulable. Se nota sobre todo en invierno, cuando amanece tarde y hay que levantarse a oscuras.