
El Motorola VM35 es un vigilabebés de vídeo clásico: cámara en la habitación del bebé y una pantalla de 5 pulgadas en la unidad de los padres. La conexión es directa entre ambos aparatos, sin depender de wifi ni de una aplicación de móvil, lo que simplifica la instalación y evita cortes por la red. Desde el monitor se puede girar e inclinar la cámara para seguir al bebé cuando se mueve por la cuna, hacer zoom, hablar a través del altavoz de la cámara y reproducir nanas. Los infrarrojos permiten ver con la luz apagada y el monitor muestra la temperatura de la habitación. El monitor tiene batería recargable para llevarlo por casa y, según la marca, el alcance ronda los 300 metros en campo abierto, bastante menos con paredes de por medio.