
El PIXI es el mini trípode más conocido de Manfrotto. Es una pieza pequeña, de unos 18 centímetros y 190 gramos, con tres patas que se pliegan sobre sí mismas para formar una empuñadura y se abren para apoyar la cámara en una mesa, una barandilla o el suelo. La rótula de bola se bloquea y desbloquea con un botón, lo que permite orientar la cámara con rapidez. El tornillo es el estándar de 1/4 de pulgada, así que se monta directamente en cualquier cámara. Soporta hasta 1 kg, suficiente para compactas y sin espejo con un objetivo ligero; con un adaptador de pinza sirve también para móviles. Es el accesorio que se lleva siempre en la bolsa para fotos de grupo con temporizador, vídeos de mesa o exposiciones largas.