
El Classic Clog es el modelo con el que se conoce a la marca. Está fabricado en Croslite, una espuma que se adapta al pie, pesa muy poco y no absorbe agua. Los orificios de la parte superior dejan pasar el aire y sirven para colgar los Jibbitz, los pins decorativos de la marca. La tira trasera gira para llevarlos como zueco o como sandalia sujeta al talón. La suela tiene relieve para no resbalar en suelos mojados, y se lavan con agua y jabón. Vienen en una gama muy amplia de colores. Son calzado de casa, de piscina o de jardín, y muchas personas que trabajan de pie los usan por la comodidad. Conviene revisar la guía de tallas: quedan holgados y a veces se elige un número menos.