
La Beurer HK 58 está cortada para adaptarse a cuello, hombros y parte alta de la espalda, la zona que se carga con las horas de ordenador o el frío. Tiene un cierre en el cuello y un cinturón ajustable en la cintura para que quede pegada al cuerpo sin tener que sujetarla con las manos. El mando permite elegir entre tres niveles de calor y la almohadilla se apaga sola a los 90 minutos por seguridad. Lleva el sistema de protección de Beurer contra sobrecalentamiento y calienta rápido desde que se enciende. El tejido exterior es suave, tipo microfibra, y se puede lavar a máquina una vez desconectado el mando. Es una compra sensata para quien tiene contracturas cervicales de forma habitual.