
El Curl Secret es el rizador con el que BaByliss popularizó el sistema automático: colocas el mechón en la pinza, cierras, y el aparato lo enrolla dentro de una cámara cerámica caliente. Un pitido indica cuándo soltar. El resultado son rizos regulares que salen igual en el lado derecho que en el izquierdo, cosa que con una tenacilla normal cuesta bastante. Dispone de varios ajustes de temperatura y de tiempo, de modo que se puede ir desde una onda suelta hasta un rizo marcado. El sistema de protección detiene el motor si el mechón se enreda, y la cámara solo toca el pelo, no la mano. Requiere mechones no muy gruesos y pelo bien desenredado para que el enrollado sea limpio.