
El Apple Pencil USB-C es la versión más sencilla del lápiz de Apple. Se empareja y se carga con un cable USB-C que se conecta bajo una tapa deslizante en el extremo, en lugar de por imán, lo que permite usarlo en el iPad de décima generación y en modelos Air y Pro. Ofrece baja latencia, precisión de píxel y detección de inclinación, así que sirve para escribir a mano, subrayar documentos y dibujar. No tiene sensibilidad a la presión ni doble toque para cambiar de herramienta, que quedan reservados al Pencil de segunda generación y al Pro. Se sujeta magnéticamente al lateral del iPad para guardarlo, aunque no se carga así. Es la opción lógica para estudiantes y uso ocasional.