
La correa deportiva es la correa estándar de Apple para el Apple Watch, la misma que viene con la mayoría de modelos. Está fabricada en fluoroelastómero, un caucho suave y resistente al sudor y al agua, con un cierre de pasador que se pliega bajo la correa para que no sobresalga ni se enganche. Al ser original de Apple, encaja en la caja del reloj sin holguras y se cambia deslizando la correa por la ranura. Viene con dos tramos de distinta longitud para ajustarla a muñecas pequeñas y grandes, y hay que elegir el tamaño de caja del reloj (41/40/38 mm o 45/44/42 mm) al comprarla. Es la opción sensata para entrenar, ducharse o nadar, y para tener una correa de repuesto de un color distinto al del reloj.