
Este es el cable de carga USB-C a USB-C de Apple de un metro, con el recubrimiento trenzado que la marca introdujo para mejorar la durabilidad frente al cable de plástico liso de años anteriores. Admite hasta 60 W de carga, lo que cubre iPhone, iPad, AirPods y el MacBook Air. La transferencia de datos es USB 2.0, suficiente para sincronizar, aunque no está pensado para discos externos rápidos. Los conectores tienen el acabado habitual de Apple y encajan sin holguras en los puertos. Es la elección segura para quien prefiere el accesorio original o necesita un cable de repuesto para el cargador del iPhone o el iPad.